miércoles, 8 de agosto de 2012

DYLAN DOG: LOS MUERTOS DE LA NOCHE



Adaptación a la gran pantalla del personaje más conocido del   italiano Tiziano Sclavi, (historietista, novelista, compositor de canciones, poeta y creador de concursos de televisión). Aunque esta no es la primera adaptación fílmica de su obra literaria. En 1994 el también italiano Michele Soavi dirigió la adaptación de su novela ‘Dellamorte Dellamore’, protagonizada por Rupert Everett.

Dicho personaje haría su primera aparición allá por el lejano 1986 con su primera aventura en las páginas de un comic. Su título ‘L'alba dei morti viventi’, editado por la editorial  ‘Sergio Bonelli’. El éxito del personaje sobrepaso fronteras siendo traducidas sus aventuras a multitud de idiomas, siendo publicado en nuestro país por la editorial ‘Aleta’.
Kevin Munroe, tras la fallida versión digital de ‘Las tortugas Ninja’ (2007), es el encargado de adaptar a celuloide las aventuras de este peculiar detective especializado en temas paranormales.

Thomas Dean Donelly y Joshua Oppenheimer (culpables de esa abominación que fue la nueva versión de ‘Conan’), son los encargados de condensar en una película el universo tan particular de este carismático personaje. Siendo sinceros el guión no es nada del otro mundo pero consigue entretener y mantener la atención del espectador. Siempre y cuando este se sienta atraído por este mundo poblado de seres de ultratumba.

Dylan Dog es un detective especializado en resolver casos de temática paranormal, aunque lleva algunos años retirado del negocio. Hasta que motivado por un tema personal decide investigar una serie de misteriosos asesinatos, relacionados con un ancestral objeto.

Dando vida a este extraño detective tenemos al inexpresivo Brandon Routh (‘Superman Returns’), cualidad que le viene como anillo al dedo al personaje. Su compañera de aventuras está interpretada por Anita Briem (‘Viaje al centro de la Tierra’). La parte cómica o más bien cargante de la película recae en el insoportable Sam Huntington (‘Superman Returns’). Por la cinta también se pasea un sobreactuado Peter Stormare (‘MS1: Máxima seguridad’).

El hecho de no contar con un presupuesto decente (tuvieron que conformarse con unos 20 millones), es prácticamente el culpable de que todos los efectos se realicen sin apenas ayuda del ordenador. Para ello el departamento de efectos especiales se vio obligado a recurrir a prótesis y kilos de látex, dotando al producto de una cutrez solo vista en la pequeña pantalla (sirva de ejemplo ‘Buffy’ o ‘Angel’). 

Si logramos aceptar y superar la cutrez de su resultado final descubriremos una simpática y entretenida película, que gustara a los amantes del mundo paranormal. Con algún que otro punto interesante y curioso (sirva de ejemplo ese taller de repuestos de miembros para zombies). 
Sea bienvenido el  hermano pobre de ‘Constantine’.

1 comentario:

  1. Cutre y muy, muy mala. No quiero volverla a ver nunca, ni si quiera me pareció entrañable en su cutrez y con escasez de medios.

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