martes, 12 de noviembre de 2013

JUERGA HASTA EL FIN

Para encontrar los orígenes de esta desquiciada comedia deberemos retroceder un par de años atrás en el tiempo, hasta el lejano  2007. Ese mismo año tras terminar el rodaje de la película que lo convertiría en toda una estrella, “Lío embarazoso”, Seth Rogen se lanzaría junto a el productor y guionista Evan Goldberg y el actor Jay Baruchel (sus dos mejores amigos) a rodar un pequeño corto  de minuto y medio de duración. Su nombre “Jay and Seth Versus the Apocalipse”.

Con el paso de los años y el consiguiente aumento de popularidad de cada uno de ellos no les fue difícil vender el proyecto en Hollywood, donde algunas de las productoras más importantes se pelearon por esta aparente suculenta tarta.

Para asegurarse de mimar y controlar su querido proyecto hasta el final fueron los propios Rogen y Goldberg los encargados de compartir las tareas de dirección así como de escribir el tan supuestamente “divertido” guión. Donde abundan las palabrotas, el humor escatológico, numerosos chistes privados y algún que otro sketch divertido (no muchos la verdad).


Seis amigos (todos ellos actores reconocidos por el gran público) se encuentran celebrando una fiesta  en la mansión de uno de ellos, cuando de repente empiezan a ocurrir una serie de extraños acontecimientos a su alrededor. Obligándolos estos a permanecer encerrados dentro de la casa.

Hablar del elenco protagonista es complicado, porque al ser personajes reales dándose vida a sí mismos no se puede valorar si realizan un buen trabajo. Aunque una duda me recorre la cabeza: ¿son realmente así o se ha querido exagerar la personalidad de cada uno de ellos hasta límites caricaturescos?.


La película tiene un principio muy prometedor, donde a través de  los ojos de sus dos protagonistas principales (Rogen y Baruchel) vemos el nivel de destrucción y violencia de este apocalipsis. Aunque la cosa pierde fuelle a partir de el encierro en la casa. Quedando en un segundo plano lo que está ocurriendo fuera, para dar más protagonismo a este supuesto elenco de cómicos superdivertidos y su vena histriónica. Algo que termina por cansar y aburrir. Alguien debería decirles que nos son tan graciosos como ellos creen, incluso se permiten alargar hasta la extenuación algún que otro chiste sin gracia alguna.

Una de los pocos gags que os harán sonreír durante sus 107 minutos es el rodaje en interiores de una supuesta segunda parte de “Superfumados”. Algo totalmente delirante.


Mención especial merece el "cargante" Danny McBride, un actor que se empeña en ser el más gracioso y divertido en cada una de las pelis en las que participa. Convirtiendo a su personaje (algo ya habitual en el) en  uno de los mas odiosos y cansinos de la cinta.


Una de las comedias más originales del año que no por ello de las mejores y que pintaba mejor en el trailer.



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